Todo lo que es responsable de nuestra “existencia humana”se debe a

una anónima multitud de otros que vivieron antes de nosotros,

cuyos logros han sido donados a nosotros como un obsequio.

H. Hass

¿Qué son las Cinco Leyes Biológicas?

por Luis Felipe Espinosa

Las Cinco Leyes Biológicas son descubrimientos en el campo médico-biológico hechos por el Dr. Ryke Geerd Hamer durante la década de los ochentas y noventas.

Muestran principios biológicos que rigen todos los procesos que hasta ahora hemos llamado “enfermedades” tanto en los animales como en los seres humanos.

Estos principios arrojan información precisa del comportamiento de los procesos fisiológicos subyacentes en las enfermedades basados en la embriología y la evolución biológica reflejada en la filogénesis. Al mismo tiempo nos aportan elementos extremadamente precisos para valorar aquello que está sucediendo en nuestro organismo.

LA PRIMERA LEY BIOLÓGICA

La primera ley biológica establece que cada llamada “enfermedad” (ahora Programa Especial con Sentido Biológico o SBS) se origina a partir de un shock biológico grave inesperado, agudo, dramático y vivido en soledad, que ocurre de forma simultánea en tres niveles: la psique, el cerebro y el órgano. A este shock biológico el Dr. Hamer le llamó DHS (Síndrome de Dirk Hamer por sus siglas en alemán) en honor a su hijo Dirk.

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En el instante en que ocurre tal evento inesperado, el  “sentir biológico” o “contenido conflictual” que la persona percibe activan uno, o más, Programas Especiales con Sentido Biológico (SBS por sus siglas en aleman), cada uno adecuado para hacer frente al tipo de evento inesperado vivido por la persona.
El contenido del conflicto biológico o “sentir biológico” es determinante en la localización del impacto tanto en el cerebro (Foco de Hamer, FH, Cerebral) como en el órgano (Foco de Hamer, FH, del Órgano).

A partir del DHS, cada uno de los programas SBS se desarrollan de forma simultánea en tres niveles que son psique, cerebro y órgano.

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LA SEGUNDA LEY BIOLÓGICA

En caso de solucionar la situación activada a partir del shock biológico (evento al que se llama Conflictolisis o CL), cada programa SBS atraviesa normalmente dos fases principales: la primera llamada Fase Activa (FA), que implica un tono neurovegetativo simpático, y la segunda, fase PCL (de reparación: Post-Conflicto-Lisis), que es parasimpática.

La secuencia bifásica típica de un SBS desde el inicio hasta el final pasa por las siguientes fases y momentos:

DHS -> Fase Activa (FA) -> Conflictolisis (CL) -> Fase PCL-A ->
Crisis Epileptoide (CE) -> Fase PCL-B-> Normotonía

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Inicialmente se presenta el DHS que da lugar a la Fase Activa que tiene una cierta intensidad y una duración (llamada masa conflictual). A nivel psíquico-mental en ésta fase la persona se encuentra en un estado de preocupación constante sobre lo acontecido en el shock biológico, se le presentan pensamientos y recuerdos intrusivos relacionados y en general aumenta su estado de alerta. A nivel cerebral se encuentran los focos de Hamer (FH) activos como configuraciones de anillos concéntricos definidos (ver imagen a continuación). A nivel del cuerpo, también se encuentran los FH activos indicando cambios en el comportamiento fisiológico y tisular en el órgano u órganos impactados (ver 3ª Ley).

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Si la persona resuelve la situación conflictual biológica, es decir, deja de percibir el peligro o la amenaza experimentada en el DHS, se presenta la Conflicto Lisis (CL), en donde la persona comienza a sentir una sensación de alivio y paz sobre el conflicto biológico y se detienen los pensamientos recurrentes.

A partir de ese momento inicia la Fase Post-Conflicto-Lisis-A (PCL-A) también llamada fase exudativa o de reparación edematosa. Aquí también se observan cambios en varios niveles donde predominan la disminución de las frecuencias cardiaca y respiratoria, y el descenso de la presión arterial. También cambia el patrón de sueño llevando a la persona a dormir predominantemente de día y despertarse por la noche. Se presentan cansancio, debilidad, inflamación, aumento en la temperatura corporal (con vasodilatación), dolor y sensación de malestar general.

A nivel cerebral ocurren cambios en la imagen de los FH pasando a la disolución de los anillos concéntricos. Éstos se tornan oscuros indicando la presencia de líquido en el tejido cerebral.

Más adelante se presenta la crisis eplieptiode/epiléptica (CE) donde se “revive” el shock biológico a manera de “flash back”, como si fuera una fotografía instantánea. En caso de que la persona se encuentre dormida en ese momento estas impresiones le pueden venir como sueños o pesadillas.

A nivel cerebral en el lugar del FH, los anillos comienzan a disminuir su tamaño y lo mismo hace el edema (tanto cerebral como del órgano).

En el cuerpo vuelven a presentarse cambios generalmente breves pero intensos relacionados con el aumento de las frecuencias cardiaca, respiratoria, y la presión arterial. También se puede notar la presencia de síntomas como escalofríos debido a la vasoconstricción generalizada. Algo característico durante esta fase es que comienza la eliminación de orina, proceso que se continua hasta el final de la fase PCL-B.

Después de la CE viene la fase Post Conflicto Lisis B (PCL-B) o fase cicatricial-restitutiva, en donde todos los procesos van retornando a la normalidad y en su lugar van formándose cicatrices. La persona puede continuar con cansancio pero poco a poco se va sintiendo mejor. Al finalizar la PCL-B se regresa a un estado de normotonía o eutonía en el cual el organismo vuelve a su estado homeostático (de equilibrio dinámico) normal.

LA TERCERA LEY BIOLÓGICA

La tercera Ley Biológica o Sistema Ontogenético de los Programas Especiales con Sentido Biológico (SBS) aporta muchos elementos para entender el comportamiento fisiológico preciso de los distintos tejidos y sus funciones.

Dependiendo de qué área cerebral haya sido activada con el Foco de Hamer (FH), observaremos a nivel orgánico dos tipos de comportamiento fisiológico completamente diferentes. Si el FH se encuentra en el paleoencéfalo (tronco cerebral y cerebelo), observaremos un aumento de la función y eventualmente una proliferación celular durante la Fase Activa (FA) del programa SBS. Por el contrario, si el FH está en el neoencéfalo (sustancia blanca y corteza), observaremos la presencia de ulceración y necrosis del tejido con reducción funcional en la fase activa.

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Gracias a esta tercera ley biológica ahora se pueden comprender de forma sistémica todas las respuestas del organismo y ordenar las observaciones clínicas para cada caso.

LA CUARTA LEY BIOLÓGICA

Llamada también el Sistema Ontogenético de los Microbios, ésta ley describe las relaciones entre nuestros tejidos y los diferentes grupos de microbios mostrando que éstos no son la causa de las “enfermedades”, sino que más bien son simbiontes con nosotros y actúan de forma coordinada con el cerebro. Desde ésta nueva perspectiva los microbios no son los causantes de las enfermedades sino parte necesaria de los programas especiales con sentido biológico. Es a través de su actividad coordinada con el cerebro que los procesos de reparación y cicatrización se llevan a cabo de forma óptima. Es solo su simultaneidad de acción con nuestros tejidos en la fase de solución, cuando hay mayores síntomas y potenciales complicaciones, lo que les ha conferido la imagen de enemigos. El desconocimiento de estas leyes biológicas y las relaciones que nos muestran sus elementos nos impedía considerar esta posibilidad.

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LA QUINTA LEY BIOLÓGICA

La quinta ley biológica o “Quintaesencia” establece que cada denominada “enfermedad” es parte de un Programa Especial de la Naturaleza con Sentido Biológico que puede ser comprendido a través de la evolución de la vida.

Todos los programas fisiológicos ordinarios de nuestro organismo (en conjunto la fisiología normal), así como los programas especiales (SBS) (que muestran una fisiología especial con sentido biológico), han sido integrados a través de millones y millones de años, durante nuestra evolución y son por lo tanto absolutamente sensatos. De hecho, no hay nada de “maligno” o “benigno” en todo esto, únicamente procesos útiles para sobrevivir y evolucionar.

Las “enfermedades” dejan entonces de ser fenómenos malos y/o fortuitos que la Naturaleza no haya previsto, y se nos presentan como fenómenos perfectamente programados en los organismos que les dan oportunidad de salir adelante cuando se encuentran abruptamente con una situación que conlleva amenaza para la supervivencia del individuo y de la especie.

Bibliografía:

- Hamer R. G., Resumen de la Nueva Medicina, Amici di Dirk, 2005
- Pfister M., Manuale di applicazione delle Cinque Leggi Biologiche, Secondo Natura Editore, 2014
- Münnich D., Das System der 5 Biologischen Naturgesetze, 3 ed. 2012.