Sobre el uso del término “GNM” y nuestra posición

por Dr. Luis Felipe Espinosa

Existen distintos sitios web que publican información sobre la GNM o NMG (Germanische Neuen Medizin, Germanic New Medicine, German New Medicine ó Nueva Medicina Germánica). De acuerdo a nuestras experiencias en este campo, queremos manifestar algunos puntos de vista relacionados con nuestra posición al respecto del uso de esta denominación.

Aunque al parecer el Dr. Hamer en un inicio no vio la necesidad de registrar sus descubrimientos bajo ningún nombre, pues solamente se refería a estos en su obra original de 1987 publicada en alemán como Vermächtnis einer Neuen Medizin (Legado para una Nueva Medicina) (1) misma que al ser traducida al idioma francés derivó en Médicine Nouvelle y que en el mundo hispanohablante se fue popularizando como “la Nueva Medicina del Dr. Hamer”, más tarde debido a plagios y al surgimiento de corrientes que se alejaban de su planetamiento original, o que lo mezclaban, éste registra sus descubrimientos bajo el nombre “Nueva Medicina Germánica” alrededor del año 2004. (2)

Al respecto el Dr. Hamer señaló:

“Cambié el nombre de Nueva Medicina a Nueva Medicina Germánica únicamente por el motivo de que actualmente hay unas 15 diferentes aproximaciones terapéuticas alternativas que también se llaman Nueva Medicina por lo que el nombre no pudo ser protegido. Tuve que encontrar uno nuevo. Decidí llamarle la Nueva Medicina Germánica porque fue descubierta en Alemania, la nación de pensadores y poetas, de músicos, inventores y exploradores y porque la lengua alemana es la madre de casi todas las lenguas europeas. El resultado de esto es que parte de ser acusado de sectarismo, desafortunadamente ahora también soy acusado de anti-semitismo.”(2)

Lamentablemente algunas de sus generalizaciones y declaraciones posteriores como: “El resto de las personas también quieren, y realmente podrían, sobrevivir al cáncer en un 99% como lo hacen los judíos en todo el mundo…” (3)

O también: “Pero, a pesar de que a nivel mundial, desde hace 30 años, todos los médicos pertenecientes a cierta comunidad religiosa estén autorizados a practicar la Germánica pura, en secreto, con sus propios pacientes…”(3) , y otras tantas afirmaciones similares publicadas en sus obras y sus páginas de internet, han generado rechazo y un muro de silencio, pues la mención de la palabra “germánica” no deja de estar condicionada a traer a la memoria un halo de antisemitismo, provocando que gente perteneciente a las academias y científicos eviten asomarse a las investigaciones originales del Dr. Hamer, tan solo por el hecho de que sus descubrimientos puedan estar rodeados de ese halo.

Aunque de primera instancia esto no tendría por qué detener a un investigador serio en su búsqueda, como ha sido el caso del Dr. Stefan Lanka (4), las continuas declaraciones del Dr. Hamer en donde manifiesta el “uso y ocultamiento” de su medicina por parte del pueblo judío (3), (5), (6) (OPINIÓN QUE NO COMPARTIMOS) le han atraído una aversión abierta, ofreciendo motivos para desprestigiarle, estropeando aún más la comunicación y difusión de sus descubrimientos. Con esto no queremos ser ingenuos e ignorar el hecho de que también puedan existir bloqueos deliberados hacia el Dr. Hamer debidos a intereses creados en torno a la industria, educación y profesión médicas al igual que ha pasado con otros investigadores que aportan conocimientos que podrían impactar a tales sectores (7),(8),(9)

A pesar de que el Dr. Hamer pueda tener sus propias razones para manifestar sus opiniones, NOSOTROS NOS DESVINCULAMOS POR COMPLETO DE SU POSICIÓN Y DECLARACIONES porque:

  • Atestiguamos que lamentablemente y por igual tanto la gente judía como la no judía, no pueden acceder en la actualidad a un “tratamiento” basado en el conocimiento de las cinco leyes biológicas tanto en hospitales como en centros de salud en ninguna parte del mundo.

 

  • Es un tema político que nos aleja del verdadero propósito que tenemos en este sitio web que es comunicar a gente de todo el mundo estos invaluables descubrimientos y cómo se pueden aprender y usar para su propio beneficio y bienestar.

 

  • Pero más aún, porque dada nuestras experiencias de comunicación y divulgación del tema en diversos países y academias, consideramos que seguir refiriéndose a las leyes biológicas descubiertas por el Dr. Hamer como la “GNM” o “NMG” sin hacer una reflexión profunda al respecto del mensaje implícito que conlleva dicha denominación (pues como lo ha dejado claro Paul Watzlawick “es imposible no comunicar”) y las consecuencias que puede acarrear, usar tal denominación continúa esparciendo y reforzando una visión que confunde (dadas las afirmaciones y declaraciones continuas del Dr. Hamer), pero sobre todo que tiende a desviar a la gente del tema importante, creando diferencias, obstaculizando y limitando el desarrollo natural de este conocimiento como una verdadera nueva ciencia.

 

Invitamos al lector despierto a reflexionar qué pensaría si en lugar de hablar de física newtoniana para referirse a los descubrimientos y planteamientos de Newton, el mundo se refiriera este campo como “la física británica” o si a en lugar de hablar de electromagnetismo, se hablara del “electromagnetismo escocés” por las aportaciones de J. Maxwell o de “la tabla química periódica rusa” en lugar de la tabla periódica de los elementos propuesta por Mendeleiev.

Reconocemos la genialidad y experiencia del Dr. Hamer, su valor para sostenerse y defender sus descubrimientos científicos, también queremos expresar que nos complace leer, escuchar y ver su parte humana, cálida y generosa especialmente en los primeros 15 años de desarrollo de sus investigaciones (10), (11). Lamentamos entonces su actual posición política.

Por tanto, queremos hacer explícito que LAS CINCO LEYES BIOLÓGICAS NO SON LO MISMO QUE LA “NUEVA MEDICINA GERMÁNICA”, ni deberían tomarse por sinónimos. Las leyes descubiertas por el Dr. Hamer son naturales y como tales no respetan dogmas, creencias, posiciones políticas, ideológicas, económicas ni nada que consideremos producto del ser humano. Es claro que como todo conocimiento científico requiere un estudio cuidadoso y que dada la naturaleza y amplitud del tema esto puede tomar tiempo, pero requiere sobretodo la adquisición de experiencia y responsabilidad para su correcta aplicación. Al respecto lamentamos también que actualmente el Dr. Hamer no continúe enseñando, pero que también se oponga a que “otros”, supuestos “legos”, enseñen y desarrollen “sus descubrimientos”.

Estamos convencidos de que el desarrollo de esta nueva ciencia estará estancado mientras no surjan movimientos organizados y activos de gente responsable y profesional que puedan llevarla más lejos, tanto dentro de las instituciones de educación y de salud como fuera de ellas.

El Dr. Hamer ha abierto un campo enteramente nuevo y tiene el respaldo de su experiencia de años, sin embargo sería ingenuo pensar y asumir que un solo hombre puede saber y resolverlo todo. Si algo podemos aprender de la historia de la ciencia es que todo descubrimiento original está abierto a un desarrollo ulterior (12). Por eso creemos que las Cinco Leyes Biológicas no son la excepción.

Cuando el Dr. Hamer se refería en sus primeras publicaciones al “legado para una nueva medicina” se estaba refiriendo a un nuevo cuerpo de conocimiento médico-biológico cuya observación y aplicación derivaría inevitablemente en una manera diferente de hacer medicina, en otras palabras, asistir a otros basados en el conocimiento de leyes biológicas, que él tuvo la fortuna de poner al descubierto. Tenemos esperanza de que en el futuro se pueda avanzar sobre la base firme de las Cinco Leyes Biológicas establecida por el Dr. Hamer, siguiendo el rumbo de su ciencia (solamente) y adquiriendo y mejorando la experiencia clínica.

Finalmente, conocer los fundamentos de éstas leyes biológicas nos permite comprender que la “nueva forma de hacer medicina” conlleva un conocimiento profundo y abierto del ser humano comprendido como naturaleza, sin divisiones ni prejuicios. Esta es la visión que proponemos en ConCienciaBio.

 

Referencias:

(1)   Vermächtnis einer Neuen Medizin Teil 1, Dr. med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer, Amici di Dirk, Ediciones de la Nueva Medicina S.L., 1999

(2)   The Five Biological Laws of the New Medicine presented by Dr. med. Ryke Geerd Hamer at the First International Congress on Complementary and Alternative Medical Cancer Treatment, May 14/15, 2005 Madrid, Spain. Dr. med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer, Amici di Dirk, Ediciones de la Nueva Medicina S.L., 2005.

(3)   GNM Presentación en Español, Dr. med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer, Amici di Dirk, Ediciones de la Nueva Medicina S.L., 2011.

(4)   Ver opinión de Stefan Lanka en Die 5 Biologischen Naturgesetze Die dritte Revolution der Medizin. Documental alemán en video de David Münnich (www.5bn.de)

(5)   Brustkrebs Der häufigste Krebs bei Frauen? Dr. med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer, Amici di Dirk, Ediciones de la Nueva Medicina S.L., 2010.

(6)   AIDS die Krankheit die es gar nicht gibt, Dr. med. Mag. theol. Ryke Geerd Hamer, Amici di Dirk, Ediciones de la Nueva Medicina S.L., 2010

(7)   Testimony of Herbert Benson, M.D. President, Mind/Body Medical Institute, Mind/Body Medical Institute Associate Professor of Medicine, Harvard Medical School, Beth Israel Deaconess Medical Center, Boston, Massachusetts 02215, regarding “Mind/Body Interventions, Healthcare and Mind/Body Medical Centers” before the, United States Senate Appropriations Subcommittee on Labor/HHS & Education, Senator Arlen Specter, Chairman, September 22, 1998

(8)   When Healing Becomes a Crime, Kenny Ausbel, Healing Artes Press, Rochester, Vermont, 2000

(9)   Inventing the AIDS Virus, Peter Duesberg, Regnery Publishing, Inc. Washington, D.C.,1996

(10)Summary of the New Medicine, Dr. med. Ryke Geerd Hamer, Amici di Dirk, Ediciones de la Nueva Medicina S.L., 2000.

(11)Programa de televisión española Preguntas y Respuestas conducido por Adelina Castillejo, emisión titulada “Ganarle la partida al cáncer”, 14 noviembre 1994, TVE. (disponible en: www.youtube.com/watch?v=1bpKDr75dvg)

(12)La estructura de las revoluciones científicas, Thomas S. Kuhn, Ed. FCE, México 2006.